Junto a la ventana está tu rostro, la tierra firme de tus ojos. Me acerco y toco tu mano, tus rodillas, paso mi mano por…
Techo bajo
El cuerpo quiere rendirse
y no sé como aguardas todavía
en vez de maldecir.
Nada pasa. Se mueven
algunos tallos; un silbido
entra por la ventana.
Tienes que aprender a alejarte
y no digas después dónde estuviste.
Cómo podrían entender
Los que no han aruñado las paredes.
y no sé como aguardas todavía
en vez de maldecir.
Nada pasa. Se mueven
algunos tallos; un silbido
entra por la ventana.
Tienes que aprender a alejarte
y no digas después dónde estuviste.
Cómo podrían entender
Los que no han aruñado las paredes.
Fuente: digitalplural.com.mx