Silenciosa la anciana reza en tu cementerio. Corre la niña. El cielo está pendiente de la roca. Aire sobre la muralla, detenido, como un lamento,…
Te he visto envejecer
Te he visto envejecer entre mis manos,
mis caricias tus manos me abrazaban
un día y otro día- sin poder detenerte,
detenernos.
Tus ojos querían para mí
las cosas dulces, suaves,
aunque tú ya sabías lo violenta,
dura y desolada,
que está la vida. Y una vez,
y otra vez, me hablabas del camino.
Y ya hoy
-Ana y Ángela, mis hijas,
te recuerdan- te veo como nunca lo hice:
Agobiada por años y más años,
por palabras y ausencias,
por dolores.
Quisiera para ti
toda la paz del mundo. Toda la paz
que no pudimos darte.
mis caricias tus manos me abrazaban
un día y otro día- sin poder detenerte,
detenernos.
Tus ojos querían para mí
las cosas dulces, suaves,
aunque tú ya sabías lo violenta,
dura y desolada,
que está la vida. Y una vez,
y otra vez, me hablabas del camino.
Y ya hoy
-Ana y Ángela, mis hijas,
te recuerdan- te veo como nunca lo hice:
Agobiada por años y más años,
por palabras y ausencias,
por dolores.
Quisiera para ti
toda la paz del mundo. Toda la paz
que no pudimos darte.
Fuente: digitalplural.com.mx