te tomé yo por el asedio de viena rondándome por los ojos el ejército germanopolaco de tus dedos dudando de mi dieta de repente sudando…
Superser
tomó la última palabra
la calentó con el aliento
y la soltó redonda
como un radiador
sólo que dijo ‘nunca’
sin la ternura de un electrodoméstico
la calentó con el aliento
y la soltó redonda
como un radiador
sólo que dijo ‘nunca’
sin la ternura de un electrodoméstico
Fuente: digitalplural.com.mx