Ayer bebí, y mientras bebía hablé de mi impotencia, confesé mi orfandad y mostré mis manos que nunca tienen nada, salvo el corazón de Ligia.…
Siete
Después de las hogueras
quedará la ceniza
y todavía nuestros ojos
llorarán por los muertos
Larga será la cicatriz en las banderas
y durante mucho tiempo
no esconderán el luto
Después de las hogueras
el humo habrá partido
pero en nuestro corazón
y en nuestra historia
quedarán las estatuas derribadas
las campanas rotas
y las calles minadas
Tomado de Poemas sin rumbo, 1985,
inédito
quedará la ceniza
y todavía nuestros ojos
llorarán por los muertos
Larga será la cicatriz en las banderas
y durante mucho tiempo
no esconderán el luto
Después de las hogueras
el humo habrá partido
pero en nuestro corazón
y en nuestra historia
quedarán las estatuas derribadas
las campanas rotas
y las calles minadas
Tomado de Poemas sin rumbo, 1985,
inédito
Fuente: digitalplural.com.mx