"Hacia los cuatro vientos, el polvo del camino nos nubló la vista. Descendimos hasta volver. Estamos en todas partes y no somos nadie, sólo la…
Sara
“Estas ramas
son tus manos
acariciando el cielo
después de cada tormenta.
Y esos dedos son llamas
encendiendo una noche
en la penumbra blanca de tu ocaso.
son tus manos
acariciando el cielo
después de cada tormenta.
Y esos dedos son llamas
encendiendo una noche
en la penumbra blanca de tu ocaso.
Fuente: digitalplural.com.mx