A Federico Ordiñana El oscuro silencio tallado sobre el tacto golpea sin tocar la luz de esta materia, de esta altura perdida persiguiendo la eternidad…
Ritornello
Nada hay en mí, sino esos horizontes
que alguien dormido contempla desde un mar:
desde otro mar, que acaso ya no existe.
que alguien dormido contempla desde un mar:
desde otro mar, que acaso ya no existe.
Fuente: digitalplural.com.mx