Solitario, triste y mudo hállase aquel cementerio; sus habitantes no lloran... ¡Qué felices son los muertos!
Rima LVIII
¿Quieres que de ese néctar delicioso
no te amargue la hez?
Pues aspírale, acércale a tus labios
y déjale después.
¿Quieres que conservemos una dulce
memoria de este amor?
Pues amémonos hoy mucho, y mañana
digámonos:?¡Adiós!
no te amargue la hez?
Pues aspírale, acércale a tus labios
y déjale después.
¿Quieres que conservemos una dulce
memoria de este amor?
Pues amémonos hoy mucho, y mañana
digámonos:?¡Adiós!
Fuente: digitalplural.com.mx