"Reconozco, alma mía, tu candidez. Sé que malherida mientes detrás de una sonrisa por no devolverle al mundo su verdad y su miseria. Pero reconozco…
Qué extraña toda esa gente
“Qué extraña toda esa gente.
Llenan los comercios, las calles, las oficinas,
amables, bien vestidos, sonrientes.
Qué extraña toda esa gente
a la que el corazón sólo obliga
a dejar de fumar y
hacer ejercicio moderado.
Llenan los comercios, las calles, las oficinas,
amables, bien vestidos, sonrientes.
Qué extraña toda esa gente
a la que el corazón sólo obliga
a dejar de fumar y
hacer ejercicio moderado.
Fuente: digitalplural.com.mx