La más inofensiva, la más sana, la que nunca produjo salpullido a nadie; la que hasta ahora que yo sepa a nadie le ha pasmado…
Poema gris
Hoy los miré tan cerca
como la uña a la carne;
eran hueso y pellejo;
con pedazos de insomnio
salían de unos huecos,
tosían,
recogían cáscaras de frutas,
desperdicios,
ennegrecidas telas.
A la hora del almuerzo
hacían cualquier cosa
menos comer
y en la noche aguardaban
que del cielo arrojaran a las charcas
los podridos luceros.
Masticando silencio
hoy salían y entraban a mi pecho.
como la uña a la carne;
eran hueso y pellejo;
con pedazos de insomnio
salían de unos huecos,
tosían,
recogían cáscaras de frutas,
desperdicios,
ennegrecidas telas.
A la hora del almuerzo
hacían cualquier cosa
menos comer
y en la noche aguardaban
que del cielo arrojaran a las charcas
los podridos luceros.
Masticando silencio
hoy salían y entraban a mi pecho.
Fuente: digitalplural.com.mx