Las lluvias perfuman la soledad de las ventanas. Un apresurado ademán asciende en las manos que gritan su incomunicación. Mientras los fuegos de la lluvia…
Pequeño viaje interior hacia la noche de un viernes de agosto
Nada de lo que se diga será tomado en cuenta.
Las moscas descenderán una y otra vez sobre las vigas del
asombro.
Las manos se crisparán impotentemente una y otra vez
debajo de los sueños.
Y La Vida continuará dentro y fuera de la cama poblada de
miedos.
Alguna vez, algún viernes que no sea este, el
Amor renacerá y la soledad naufragará en mi compañía.
Las moscas descenderán una y otra vez sobre las vigas del
asombro.
Las manos se crisparán impotentemente una y otra vez
debajo de los sueños.
Y La Vida continuará dentro y fuera de la cama poblada de
miedos.
Alguna vez, algún viernes que no sea este, el
Amor renacerá y la soledad naufragará en mi compañía.
Fuente: digitalplural.com.mx