[Fragmento] IV. ¡Agua, no huyas de la sed, detente! Detente, oh claro insomnio, en la llanura de este sueño sin párpados que apura el idioma…
PAUSAS I
¡El mar, el mar!
Dentro de mí lo siento.
Ya sólo de pensar
en él, tan mío,
tiene un sabor de sal mi pensamiento.
Dentro de mí lo siento.
Ya sólo de pensar
en él, tan mío,
tiene un sabor de sal mi pensamiento.
Fuente: digitalplural.com.mx