Tómame, oh noche eterna, en tus brazos y llámame hijo. Yo soy un rey que voluntariamente abandoné mi trono de ensueños y cansancios. Mi espada,…
Pasó la diligencia…
Pasó la diligencia por el camino y fuése;
y el camino no se volvió más bello, ni siquiera más feo.
Así por esos mundos es la acción humana.
Nada quitamos y nada ponemos; pasamos y olvidamos;
y el sol siempre es puntual, todos los días.
y el camino no se volvió más bello, ni siquiera más feo.
Así por esos mundos es la acción humana.
Nada quitamos y nada ponemos; pasamos y olvidamos;
y el sol siempre es puntual, todos los días.
Fuente: digitalplural.com.mx