"Esa tierna piel que me ofreces viene a mí como un trozo de viento: te respiro en silencio, voy a ti atraído por tus ojos.
Pared sin cuadros
“Cada segundo un siglo, una mirada,
nunca la misma, siempre sin un centro decisivo,
sin palabras mayúsculas, que son como humaredas
de sangre y de dolor, látigo, muerte.
nunca la misma, siempre sin un centro decisivo,
sin palabras mayúsculas, que son como humaredas
de sangre y de dolor, látigo, muerte.
Fuente: digitalplural.com.mx