Besitos y mordisquitos en las orejitas era lo que escribíamos al final de unas postales no tan obscenas como horteras, también en los hociquitos y…
Para una teología del insomnio
Minuciosamente sueño a Dios durante el día
para por la noche poder creer que me perdona.
Desde la culpa de no ser feliz, de no haberlo sido,
desencuaderno mis ojos huecos y de sobras sé
que no dormir es un rastro del infierno.
para por la noche poder creer que me perdona.
Desde la culpa de no ser feliz, de no haberlo sido,
desencuaderno mis ojos huecos y de sobras sé
que no dormir es un rastro del infierno.
Fuente: digitalplural.com.mx