a Ovidio Villafuerte En el muro quedaron los tatuajes del juego Mario Benedetti Cómo evadir el canto si la pluma entre mis manos desparrama tinta…
Orgullo
Ignorante eres al decir que mi pluma,
si se yergue no es más que un filazo
el que da y luego se agazapa; ella es una
que a las dádivas huye y también al abrazo.
No es que no sepa donde cae el estocazo,
ni la cizaña que todo lo destruye;
sucede que mejor se resguarda y huye
del que finge amistad y pronto da el zarpazo;
del que agita sus alas y te extiende una mano
pero con la otra, como ya lo hizo Judas,
hace señas para delatar al hermano.
Por eso, acostumbrado estoy a sus deslices
y a las prebendas les huyo; sí, es muda
mi pluma, pero no achato mis narices.
Luis Antonio Chávez
Diciembre 8 de 2006
(8:40 a.m.)
si se yergue no es más que un filazo
el que da y luego se agazapa; ella es una
que a las dádivas huye y también al abrazo.
No es que no sepa donde cae el estocazo,
ni la cizaña que todo lo destruye;
sucede que mejor se resguarda y huye
del que finge amistad y pronto da el zarpazo;
del que agita sus alas y te extiende una mano
pero con la otra, como ya lo hizo Judas,
hace señas para delatar al hermano.
Por eso, acostumbrado estoy a sus deslices
y a las prebendas les huyo; sí, es muda
mi pluma, pero no achato mis narices.
Luis Antonio Chávez
Diciembre 8 de 2006
(8:40 a.m.)
Fuente: digitalplural.com.mx