entramos a la pieza casi sin conocernos sus ojos eran pactos de ternura y violencia yo la miraba todo el tiempo habrá pensado en mi…
Oración para un extranjero (IV)
Lluvia, somos dos extranjeros,
mi nombre como el tuyo
es una travesía,
un deambular por puertas
cerradas para siempre.
La gente entra en mi sueño
como por otra casa
y tus breves colores se
deshacen contra el olvido,
pero ya lo sabemos,
no hay nada que tratar con su
navaja,
nada que preguntar en sus
regiones.
Lluvia
somos dos extranjeros,
nos separa una herida.
mi nombre como el tuyo
es una travesía,
un deambular por puertas
cerradas para siempre.
La gente entra en mi sueño
como por otra casa
y tus breves colores se
deshacen contra el olvido,
pero ya lo sabemos,
no hay nada que tratar con su
navaja,
nada que preguntar en sus
regiones.
Lluvia
somos dos extranjeros,
nos separa una herida.
Fuente: digitalplural.com.mx