"En sus manos, en mi piel, Edipo vuelve. Niño casi levanta la mirada y aspira polen de lunas renovadas. Hombre casi tiembla y solloza hundido…
Nos habita el paraíso
“En nuestros templos
habita el paraíso
profundo y claro
en la oquedad que dejan
los besos
y el temblor de espasmos milenarios
el fuego es apenas un roce
en la curva del tiempo
un trecho recorrido
en algas,
tibiezas y recuerdos.
Nos habita el paraíso
ungido de fragancias
tatuamos en la piel
arcángeles inermes
y dejamos así
-balsa y fuego-
las próximas estrellas de quietud
en la memoria.
habita el paraíso
profundo y claro
en la oquedad que dejan
los besos
y el temblor de espasmos milenarios
el fuego es apenas un roce
en la curva del tiempo
un trecho recorrido
en algas,
tibiezas y recuerdos.
Nos habita el paraíso
ungido de fragancias
tatuamos en la piel
arcángeles inermes
y dejamos así
-balsa y fuego-
las próximas estrellas de quietud
en la memoria.
Fuente: digitalplural.com.mx