DUERME LA TEMPESTAD contigo encima, se alejan los cipreses que no recordaremos, agoniza el fulgor de tus abrazos. Nace el destino inmóvil, mensurable. Lo alimenta…
No es bonito el lenguaje…
NO ES
BONITO
el lenguaje, es tortuoso en su diafanidad de niebla, alondra en el pináculo del miedo, a la vista de todos. No es bonito aunque inspire la mar o la dorada certidumbre en los cabellos de Laura o de Breatrice. Animal de imprevistos, no sabe lo que mira. Aspaviento es sin hélices ni torres derribadas en la estupefacción de los periódicos. No se esconde en la savia de los tomos gastados, en la afluente de eructos eruditos, en la valva amorosa. (No releeré este verso, lo consigno).
a Luis Alberto Arellano
BONITO
el lenguaje, es tortuoso en su diafanidad de niebla, alondra en el pináculo del miedo, a la vista de todos. No es bonito aunque inspire la mar o la dorada certidumbre en los cabellos de Laura o de Breatrice. Animal de imprevistos, no sabe lo que mira. Aspaviento es sin hélices ni torres derribadas en la estupefacción de los periódicos. No se esconde en la savia de los tomos gastados, en la afluente de eructos eruditos, en la valva amorosa. (No releeré este verso, lo consigno).
a Luis Alberto Arellano
Fuente: digitalplural.com.mx