En medio de todo esto los niños siguen arrojando sus caídos dientes a la luna suplicando nuevos alfabetos de hueso para nombrar la vida.
No de este modo
No será desde luego
hundiendo el tenedor
en el corazón de las golondrinas
como nos alimentaremos de libertad.
hundiendo el tenedor
en el corazón de las golondrinas
como nos alimentaremos de libertad.
Fuente: digitalplural.com.mx