Dios te hizo hombre para mí. Te admiro desde lo más profundo de mi subconsciente, con una admiración extraña y desbordada que tiene un dobladillo…
Milagros
En la pantalla -mi telescopio hacia el cosmos-
-mi red de atrapar palabras-
aparece un nombre.
Alguien pensó en mí hoy. Allá lejos.
Un mensaje palpita intermitente frente a mí
como un pequeño corazón azul.
Quién te hubiese dicho Flaubert
que tu correspondencia con George Sand
pudo haber sido inmediata.
Nada de escribir a la luz de las velas.
o esperar al caballo o al cartero.
-mi red de atrapar palabras-
aparece un nombre.
Alguien pensó en mí hoy. Allá lejos.
Un mensaje palpita intermitente frente a mí
como un pequeño corazón azul.
Quién te hubiese dicho Flaubert
que tu correspondencia con George Sand
pudo haber sido inmediata.
Nada de escribir a la luz de las velas.
o esperar al caballo o al cartero.
Fuente: digitalplural.com.mx