Las lluvias perfuman la soledad de las ventanas. Un apresurado ademán asciende en las manos que gritan su incomunicación. Mientras los fuegos de la lluvia…
Mi Buenos Aires querido
Por el aire de los ojos me crecen las calles.
Por la congoja de las esquinas nadan mis sueños.
Voy, mi Buenos Aires querido, a putearte desde lejos.
Voy a ocultarte mi berretín por vos.
Voy a cerrar los ojos y verte más linda que nunca.
Me cago en Dios…
y en la calle Corrientes.
Por la congoja de las esquinas nadan mis sueños.
Voy, mi Buenos Aires querido, a putearte desde lejos.
Voy a ocultarte mi berretín por vos.
Voy a cerrar los ojos y verte más linda que nunca.
Me cago en Dios…
y en la calle Corrientes.
Fuente: digitalplural.com.mx