Puñados de avena tiro al aire, amapolas al fuego, desde que te he visto, amado; la dulce ranciedad del higo pruebo, y gimo, y sorbos…
Madrigales (III)
Tú yo
sentados a cada lado del río
frente a frente,
con los pies metidos en el agua
para siempre.
sentados a cada lado del río
frente a frente,
con los pies metidos en el agua
para siempre.
Fuente: digitalplural.com.mx