"a Gabriel Macotela Éste no es el viento de los sauces ni el viento de los eucaliptos, ni siquiera el viento que enciende las velas…
Los petirrojos
“Con la puesta del sol los colorines cantaron:
de todos los puntos cardinales
convergieron los petirrojos en la almendra.
Paulatinamente llenaron con sus cuerpecitos
las ramas duras y secas del otoño.
Las jacarandas en tonos menores
y las nubes sonrojadas después del primer acorde
ensayaron el arte de la fuga.
Justo cuando el sol desapareció
los petirrojos ─al unísono─ de encendieron.
Imposible saber qué fue mas bello:
la intensa parvada y su acuerdo musical
o aquellos árboles prendidos en medio de la noche.
de todos los puntos cardinales
convergieron los petirrojos en la almendra.
Paulatinamente llenaron con sus cuerpecitos
las ramas duras y secas del otoño.
Las jacarandas en tonos menores
y las nubes sonrojadas después del primer acorde
ensayaron el arte de la fuga.
Justo cuando el sol desapareció
los petirrojos ─al unísono─ de encendieron.
Imposible saber qué fue mas bello:
la intensa parvada y su acuerdo musical
o aquellos árboles prendidos en medio de la noche.
Fuente: digitalplural.com.mx