Hojas de inciertos chopos el nevado Cabello, oirá el Genil tu dulce avena, Sin invidiar al Dauro en poca arena Mucho oro de sus piedras…
Los blancos lilios que de ciento en ciento
Los blancos lilios que de ciento en ciento,
Hijos del Sol, nos da la Primavera,
A quien del Tajo son en la ribera
Oro su cuna, perlas su alimento;
Las frescas rosas, que ambicioso el viento
Con pluma solicita lisonjera,
Como quien de una y otra hoja espera
Purpúreas alas, si lascivo aliento,
A vuestro hermoso pie cada cual debe
Su beldad toda. ¿Qué hará la mano,
Si tanto puede el pie, que ostenta flores,
Porque vuestro esplendor venza la nieve,
Venza su rosicler, y porque en vano,
Hablando vos, espiren sus olores?
Hijos del Sol, nos da la Primavera,
A quien del Tajo son en la ribera
Oro su cuna, perlas su alimento;
Las frescas rosas, que ambicioso el viento
Con pluma solicita lisonjera,
Como quien de una y otra hoja espera
Purpúreas alas, si lascivo aliento,
A vuestro hermoso pie cada cual debe
Su beldad toda. ¿Qué hará la mano,
Si tanto puede el pie, que ostenta flores,
Porque vuestro esplendor venza la nieve,
Venza su rosicler, y porque en vano,
Hablando vos, espiren sus olores?
Fuente: digitalplural.com.mx