Despacio cae la lluvia Se confunde con las lágrimas. ¿Será la muerte que ronda? ¿El abrigo de la vida errónea que envuelve? Una bruma densa…
Los ángeles amantes
Fatuos de la noche,
Sierpe de lo desconocido,
Provisorio de emociones.
Los ángeles amantes,
Llegan justo a la hora
Exacta de la soledad.
La voz entrecortada del deseo
Y su órgano mudo de proezas,
Es un valiente guerrero
Dispersando al enemigo,
Enredándose hasta escuchar
La dulce melodía del vientre.
Y en ese incierto
Pero cercano recorrido,
Mienten hasta ceñirse
Con hilos del amanecer.
El corazón no aprende,
Tampoco el cuerpo,
(Ambos desconocen
La palabra mordaza).
Y de nuevo la espera,
Ávido anzuelo de congojas eternas.
Sierpe de lo desconocido,
Provisorio de emociones.
Los ángeles amantes,
Llegan justo a la hora
Exacta de la soledad.
La voz entrecortada del deseo
Y su órgano mudo de proezas,
Es un valiente guerrero
Dispersando al enemigo,
Enredándose hasta escuchar
La dulce melodía del vientre.
Y en ese incierto
Pero cercano recorrido,
Mienten hasta ceñirse
Con hilos del amanecer.
El corazón no aprende,
Tampoco el cuerpo,
(Ambos desconocen
La palabra mordaza).
Y de nuevo la espera,
Ávido anzuelo de congojas eternas.
Fuente: digitalplural.com.mx