"Aquélla, la más perversa nunca amó. Se enredó en mis brazos entre sábanas. Sabia, los pies hacia la puerta... Irascible, su único defecto era su…
Las personas creen en la sabiduría
“A los cuarenta estoy con un palmo de nariz.
Me apena haber leído tanto y no haber consumado
el placer. Regenta de mi cuerpo, de esta piel bajo
la que fluye el aceite.
Nada a mi alrededor, sólo una hija tierna
-benignos otoños-
Finjo lo que no sé, soy una actriz, mi trabajo
es perverso. He amado menos de lo que supe amar,
en las tardes es el silencio; de noche, el silencio
y el sueño.
Me apena haber leído tanto y no haber consumado
el placer. Regenta de mi cuerpo, de esta piel bajo
la que fluye el aceite.
Nada a mi alrededor, sólo una hija tierna
-benignos otoños-
Finjo lo que no sé, soy una actriz, mi trabajo
es perverso. He amado menos de lo que supe amar,
en las tardes es el silencio; de noche, el silencio
y el sueño.
Fuente: digitalplural.com.mx