En el último río de la ciudad, por error o incongruencia fantasmagórica, vi de repente un pez casi muerto. Boqueaba envenenado por el agua inmunda,…
Las perfecciones naturales
De las capitanías de la oruga
sabe el rosal
lo que le corresponde
Silenciosas boquitas
que roen de noche
o bajo la altanera plenitud del gran sol
las perfecciones naturales
Ante ellas no hay belleza
Sólo avidez
sólo la necesidad de estar vivas
Y perduran matando
como nosotros
sabe el rosal
lo que le corresponde
Silenciosas boquitas
que roen de noche
o bajo la altanera plenitud del gran sol
las perfecciones naturales
Ante ellas no hay belleza
Sólo avidez
sólo la necesidad de estar vivas
Y perduran matando
como nosotros
Fuente: digitalplural.com.mx