Qué me agradeces, padre, acompañándome con esta confianza que entre los dos ha creado tu muerte? No puedes darme nada. No puedo darte nada, y…
Las afueras (V)
De noche,
cuando desciendas.
Pero es inútil, nunca
he de volver a donde tú
nacías ya con forma de recuerdo.
Quizá súbitamente crece
la sangre. Crece la sangre
hasta mucho más lejos que aquel brazo.
Nadie más que la mano desarmada,
la tenue palma
y este dolor.
cuando desciendas.
Pero es inútil, nunca
he de volver a donde tú
nacías ya con forma de recuerdo.
Quizá súbitamente crece
la sangre. Crece la sangre
hasta mucho más lejos que aquel brazo.
Nadie más que la mano desarmada,
la tenue palma
y este dolor.
Fuente: digitalplural.com.mx