Aunque la noche, conmigo, no la duermas ya, sólo el azar nos dirá si es definitivo. Que aunque el gusto nunca más vuelve a ser…
Las afueras (V)
De noche,
cuando desciendas.
Pero es inútil, nunca
he de volver a donde tú
nacías ya con forma de recuerdo.
Quizá súbitamente crece
la sangre. Crece la sangre
hasta mucho más lejos que aquel brazo.
Nadie más que la mano desarmada,
la tenue palma
y este dolor.
cuando desciendas.
Pero es inútil, nunca
he de volver a donde tú
nacías ya con forma de recuerdo.
Quizá súbitamente crece
la sangre. Crece la sangre
hasta mucho más lejos que aquel brazo.
Nadie más que la mano desarmada,
la tenue palma
y este dolor.
Fuente: digitalplural.com.mx