A mis hijos, que me vieron nacer En Margarita está linda la mar: la muchacha que fui se lo decía al viento acariciante de Juangriego…
La sombra de la noche
Un niño azul se alarga
como hiciera su sombra
sin despojarse de carnal frescura.
Todo es niño en Toscana:
niño quien diera ley a las ciudades–
niñas prodigio que erigen su esplendor
de la mugre del tiempo.
Niño el paisaje
salpicado de torres y rosales,
y niño el corazón que lo contempla
sin importar la edad del cuerpo
donde late.
Se adelgaza la angustia
y aún la soledad se va alargando
como de bronce azul
abarcable por una mano amiga.
Niña es la luz:
la noche de la sombra.
de Arie etrusche (Cagliari, 1987)
como hiciera su sombra
sin despojarse de carnal frescura.
Todo es niño en Toscana:
niño quien diera ley a las ciudades–
niñas prodigio que erigen su esplendor
de la mugre del tiempo.
Niño el paisaje
salpicado de torres y rosales,
y niño el corazón que lo contempla
sin importar la edad del cuerpo
donde late.
Se adelgaza la angustia
y aún la soledad se va alargando
como de bronce azul
abarcable por una mano amiga.
Niña es la luz:
la noche de la sombra.
de Arie etrusche (Cagliari, 1987)
Fuente: digitalplural.com.mx