Un fantasma de tiza blanca acecha, ligero, el silbo de los libros. Desde aquí puede verse el lar donde los ancianos de allá acostumbran a…
La sierpe
-¿Es este el día?-pregunté.
Su mirada no me dijo nada.
Ella miraba a mis muertos
cuando miraba hacia mis ojos.
Su mirada no me dijo nada.
Ella miraba a mis muertos
cuando miraba hacia mis ojos.
Fuente: digitalplural.com.mx