Estos pliegues de vida colgados a los huesos esta cintura aún visible donde te aferras a ratos estos muslos anchos recios que trotan tus espacios…
La luna es el día incendiado bajo el árbol
La luna es el día incendiado bajo el árbol.
El agua quema mi garganta
sólo una palabra fresca
inunda mi cuerpo y mi alma.
Es la palabra que juntó nuestros pasos
en cualquier esquina
y tropezó entre sombras
y adoquines
y encontró el camino del mar
perdido.
Es la palabra amarrada
a la muerte de los relojes
y a la lluvia del domingo azul
con su espuma
que lava mi vientre de polvo.
Es la palabra que cruzó la calle y entró al hotel
al cuarto
y se acostó en la cama.
El agua quema mi garganta
sólo una palabra fresca
inunda mi cuerpo y mi alma.
Es la palabra que juntó nuestros pasos
en cualquier esquina
y tropezó entre sombras
y adoquines
y encontró el camino del mar
perdido.
Es la palabra amarrada
a la muerte de los relojes
y a la lluvia del domingo azul
con su espuma
que lava mi vientre de polvo.
Es la palabra que cruzó la calle y entró al hotel
al cuarto
y se acostó en la cama.
Fuente: digitalplural.com.mx