¡Cómo te agitas bajo nubes grises, lámina fina de metal de infancia! ¡Cómo tu rabia, corazón de niebla, rompe la brida! ¡Cómo te miro con…
La aventura
Buscas los días. Desandas el viejo camino.
Dices: ‘Fue aquí…, por aquí…’
Buscas los días. Te aferras a escenas
que son el reflejo de un sueño en la sombra de un sueño.
Buscas los días. Te sumes en aguas heladas.
Andas a tientas. ‘Fue aquí…’ Te desgarras la carne.
(De las negras agujas del pino caen gotas de música.)
Era aquí.
Buscas los días. ( Mas fácil hacer germinar esta piedra.)
Tañe la mar sus fugaces guitarras de cobre poniente.
Las olas, al borde del alma, revientan en polvo de estrellas.
Pretendes volver a tus días.
Hilos de plata (la araña que teje el recuerdo),
hilos de plata atraviesan la noche serena y desnuda.
Cruzas, por ellos, los días, desandas el viejo camino:
tus días.
Te buscas a ti.
Dices: ‘Fue aquí…, por aquí…’
Buscas los días. Te aferras a escenas
que son el reflejo de un sueño en la sombra de un sueño.
Buscas los días. Te sumes en aguas heladas.
Andas a tientas. ‘Fue aquí…’ Te desgarras la carne.
(De las negras agujas del pino caen gotas de música.)
Era aquí.
Buscas los días. ( Mas fácil hacer germinar esta piedra.)
Tañe la mar sus fugaces guitarras de cobre poniente.
Las olas, al borde del alma, revientan en polvo de estrellas.
Pretendes volver a tus días.
Hilos de plata (la araña que teje el recuerdo),
hilos de plata atraviesan la noche serena y desnuda.
Cruzas, por ellos, los días, desandas el viejo camino:
tus días.
Te buscas a ti.
Fuente: digitalplural.com.mx