Un hombre no es un hombre hasta que no ha sentido en su pecho los negros lebreles del olvido, la torva geografía del dolor riguroso,…
La aljaba del viajero (IV)
Los almuédanos ciegos con sus cinco llamadas,
como cinco punzantes aguijones de sombra,
te recuerdan hirientes y certeros los cinco
años de lanzas negras y estandartes de muerte,
de sueños intranquilos, nómada de las cuevas,
con el perro acezante del hambre en el costado.
A veces te despiertas y ves en las galeras
las banderas nocturnas, con dragones sangrientos
que braman tenebrosos en sus noches sin sueño.
como cinco punzantes aguijones de sombra,
te recuerdan hirientes y certeros los cinco
años de lanzas negras y estandartes de muerte,
de sueños intranquilos, nómada de las cuevas,
con el perro acezante del hambre en el costado.
A veces te despiertas y ves en las galeras
las banderas nocturnas, con dragones sangrientos
que braman tenebrosos en sus noches sin sueño.
Fuente: digitalplural.com.mx