Se necesita un corazón abierto no cubierto ante las múltiples cruzadas líneas fuerza del poema. No hay razón para humillarse repitiendo no hay razón para…
Horas diurnas
Son los pies los que hablan
al caminar sin rumbo.
Se agosta el surco
y se desciende
a una planicie sin principio
para hallar la palabra
que contenga al silencio.
Ella se acerca
tan cerca
y huye.
al caminar sin rumbo.
Se agosta el surco
y se desciende
a una planicie sin principio
para hallar la palabra
que contenga al silencio.
Ella se acerca
tan cerca
y huye.
Fuente: digitalplural.com.mx