Mis vecinos Un italiano vulgar que golpea la puerta de otros viejos italianos Ayer se pasaron tres negros al cuarto vecino y a qué negro…
Hay tardes más tristes…
Hay tardes más tristes
que las señoras que aman a Dios
tienen la intensidad
de la llovizna y su capa de agua en el patio
Son horas en las que se cabila
por pasillos sin pasos
y la tarde es una orquesta con sus instrumentos rotos
que las señoras que aman a Dios
tienen la intensidad
de la llovizna y su capa de agua en el patio
Son horas en las que se cabila
por pasillos sin pasos
y la tarde es una orquesta con sus instrumentos rotos
Fuente: digitalplural.com.mx