Debí ser nazi en mi vida precedente un traidor o algo así porque ahora todo me va mal desde la poesía hasta el pantalón me…
Hay tardes más tristes…
Hay tardes más tristes
que las señoras que aman a Dios
tienen la intensidad
de la llovizna y su capa de agua en el patio
Son horas en las que se cabila
por pasillos sin pasos
y la tarde es una orquesta con sus instrumentos rotos
que las señoras que aman a Dios
tienen la intensidad
de la llovizna y su capa de agua en el patio
Son horas en las que se cabila
por pasillos sin pasos
y la tarde es una orquesta con sus instrumentos rotos
Fuente: digitalplural.com.mx