Ella dice que aprendió bien las lecciones del Maestro y se hace cargo de su doble rol de trabajadora ama de casa Sale del trabajo…
Eyacupoetización
El poema se balanceaba en la punta de mi ser
(la punta de la lengua, la punta de los dedos,
y otras puntas non sanctas para poetizar
cuerpos ajenos).
Era como estar en el borde del orgasmo
sin quererlo, y oprimir desesperadamente taoístas puntos
como freno en pedalera,
porque no se fuera.
Pero ¡ya!, terco y de mala leche
se fue por alguna punta y no sé cuál
-como para prevenir reacciones-.
No quiero ser acusado de cunnipoético,
que un revés me sacuda por algún atrevido verso
escapado de mis dedos,
o una inocente adolescente venga a mí
acariciándose la panza por pecados no habidos
ni gozados.
Es que me aterra que un poema se me escape así,
sin aviso,
y ande por el mundo suelto de mi mano.
(la punta de la lengua, la punta de los dedos,
y otras puntas non sanctas para poetizar
cuerpos ajenos).
Era como estar en el borde del orgasmo
sin quererlo, y oprimir desesperadamente taoístas puntos
como freno en pedalera,
porque no se fuera.
Pero ¡ya!, terco y de mala leche
se fue por alguna punta y no sé cuál
-como para prevenir reacciones-.
No quiero ser acusado de cunnipoético,
que un revés me sacuda por algún atrevido verso
escapado de mis dedos,
o una inocente adolescente venga a mí
acariciándose la panza por pecados no habidos
ni gozados.
Es que me aterra que un poema se me escape así,
sin aviso,
y ande por el mundo suelto de mi mano.
Fuente: digitalplural.com.mx