Lloveme cuarenta días y cuarenta noches colmame de humedad hasta la transparencia Que no hayan faros para marcar el rumbo del existir salvaje ni islas…
Estoy de pie
Estoy de pie,
en la calle
donde desembocan los destierros,
esa tierra sin amo y sin esclavos.
Vengo de algún lugar que tuvo
nombre,
de la persecución mortal de la
esperanza.
Vengo para dejar libres mis raíces
en el suelo fecundo
de mi origen.
en la calle
donde desembocan los destierros,
esa tierra sin amo y sin esclavos.
Vengo de algún lugar que tuvo
nombre,
de la persecución mortal de la
esperanza.
Vengo para dejar libres mis raíces
en el suelo fecundo
de mi origen.
Fuente: digitalplural.com.mx