(Ulises frente al Día) Atrapadme, con amarras de sombra en mástiles del aire, antes de que lance el alba su grito azul en los sauces.…
Estío
Un relincho de fuego
-prolongado, ululante-
fue la tarde.
Debiste ver el mar
curvar su lomo antiguo
como el de un gran centauro,
desbordante de espumas
bajo la fresca noche.
¡Qué sabia oscuridad!
El sol nos ciega más
que esta dulce tiniebla
tan grata al corazón.
-prolongado, ululante-
fue la tarde.
Debiste ver el mar
curvar su lomo antiguo
como el de un gran centauro,
desbordante de espumas
bajo la fresca noche.
¡Qué sabia oscuridad!
El sol nos ciega más
que esta dulce tiniebla
tan grata al corazón.
Fuente: digitalplural.com.mx