DESGRACIADO DE AQUEL QUE ANTE LOS MUSLOS Gustavo Pereira Desgraciado de aquel que ante los muslos desnudos de la amante en el lecho es capaz de mandarse un discurso.
NADIE SE ENFADE Gustavo Pereira Una libra de queso un metro de leche Sobre el mostrador las migas del pan se levantan rezongando y el dependiente tiene unos ojos largos…