La poesía, mientras más pública es más íntima, multiplica la complicidad de otras intimidades.
Es un crimen…
Es un crimen vestirte,
cubrirte con cristales.
Una inconsistencia, rociarte de
fragancias
ajenas a tu humedad de niña y
holocausto.
Totalmente imperdonable
no arrancarte perezas,
polvo,
andrajos
y contemplarte
desnuda
intacta
vital
palabra.
cubrirte con cristales.
Una inconsistencia, rociarte de
fragancias
ajenas a tu humedad de niña y
holocausto.
Totalmente imperdonable
no arrancarte perezas,
polvo,
andrajos
y contemplarte
desnuda
intacta
vital
palabra.
Fuente: digitalplural.com.mx