"Tal la tristeza ciega, enhiesta como espada sin origen o muslo victorioso de muchacha. Alta... grácil. Así te tuve. Como difuso deseo, buscando graciosa criatura…
Eres el anochecer
“Allí donde comienza el silencio,
estás tú,
toda deseo, toda extensión
como hierba o álamo solo
que recoge el instante puro de unos sueños
en la triste, tan triste presencia de unas manos sin venas,
blancas y solitarias como el dolor,
blancas y pausadas como el olvido mismo.
estás tú,
toda deseo, toda extensión
como hierba o álamo solo
que recoge el instante puro de unos sueños
en la triste, tan triste presencia de unas manos sin venas,
blancas y solitarias como el dolor,
blancas y pausadas como el olvido mismo.
Fuente: digitalplural.com.mx