A Rufino Fernández y María Luisa Mardones, mis suegros. Yo recuerdo, cuando muchacho, que las hojas de los árboles caían rápidas en el cien para…
Epigramas (IV)
Un poema puede ser
una máquina de la emoción
o una máquina de la inteligencia.
(La emoción pasa).
una máquina de la emoción
o una máquina de la inteligencia.
(La emoción pasa).
Fuente: digitalplural.com.mx