"(Mientras Carlos Cañas e Isabel de Sola escribían) Triste vergüenza del hombre que camina, que marcha puliendo su agonía, retocando con alambres sus escaramuzas. Vergüenza…
Entraste en mí por un beso
“Entraste en mí por un beso.
Luego,
ya no fue sólo un
beso.
Fuiste tú.
Con tu vergüenza de hombre
Con un traer recuerdos
a mi futuro:
con un depósito
de ventanas
y unos paisajes diarios.
Entraste. No sé si de visita.
Viniste. Eso es todo.
Otro año será
aquel en que me saques
tus manos de mi cuerpo,
húmedas de mí…
Luego,
ya no fue sólo un
beso.
Fuiste tú.
Con tu vergüenza de hombre
Con un traer recuerdos
a mi futuro:
con un depósito
de ventanas
y unos paisajes diarios.
Entraste. No sé si de visita.
Viniste. Eso es todo.
Otro año será
aquel en que me saques
tus manos de mi cuerpo,
húmedas de mí…
Fuente: digitalplural.com.mx