Cubre tu cuerpo, que está siempre desnudo, hasta ese último lucero ya sin nombre que desborda en un grito mudo el cielo. Duro manantial de…
Entonces, sólo entonces…(18)
Todo yo me abro como una ventana
y justa quedas enmarcada en ella.
Me acodo en mí mismo.
Te siento, a veces, como pulpa,
tal vez como semilla
o como fruto íntegro,
y algo que es mucho más que fruto sólo:
alta perpetuidad de tu delicia.
Ventana, horizonte y vigía,
están en mí, y yo estoy en ellos
confundido, como mi propia muerte
está en mi propia vida.
y justa quedas enmarcada en ella.
Me acodo en mí mismo.
Te siento, a veces, como pulpa,
tal vez como semilla
o como fruto íntegro,
y algo que es mucho más que fruto sólo:
alta perpetuidad de tu delicia.
Ventana, horizonte y vigía,
están en mí, y yo estoy en ellos
confundido, como mi propia muerte
está en mi propia vida.
Fuente: digitalplural.com.mx