Voy pesar-me dije el otro día- una lágrima mía.» y saqué del armario una balanza de suma precisión. «Ya sé cuál escoger: la no llorada…
En clase
Dando vueltas al globo de los mundos,
asombrado un alumno así exclamaba
«en torno a tan pequeños continentes:
¡cuánta agua!»
mientras yo, por las penas abrumado,
murmuraba inconsciente estas palabras
«en torno a escasas dichas de la tierra:
¡cuánta lágrima!
asombrado un alumno así exclamaba
«en torno a tan pequeños continentes:
¡cuánta agua!»
mientras yo, por las penas abrumado,
murmuraba inconsciente estas palabras
«en torno a escasas dichas de la tierra:
¡cuánta lágrima!
Fuente: digitalplural.com.mx