A Concepción Silva Bélizon Desnuda, blanca, sola, como los huesos. Un puñado de hormigas. Unas manchas de lluvia. Una puerta. Unas brisas nacieron de sus…
El tocar
La Cabellera quema el filo
entre la piel y el cielo
con sus llamas:
las encinas no alumbran su follaje
en las florestas lejanas,
los leopardos no encantan
entre verdes cortinas,
las piedras no recuerdan historias
en milenarias intimidades,
el sol no estalla espigas en una tierra azul.
En la mano desnuda
es donde todo sucede.
entre la piel y el cielo
con sus llamas:
las encinas no alumbran su follaje
en las florestas lejanas,
los leopardos no encantan
entre verdes cortinas,
las piedras no recuerdan historias
en milenarias intimidades,
el sol no estalla espigas en una tierra azul.
En la mano desnuda
es donde todo sucede.
Fuente: digitalplural.com.mx