Si cierro la ventana, si la helada penumbra enciendo de esta estancia, el otoño, la quejumbre amarilla de la tarde, la dulce llovizna con que…
El sueño del caballero
Sueñas, joven amigo, con las dádivas
que te ofrece la vida.
Mas la vida
-recuérdalo- es tan sólo
esa fiebre instantánea que señala
tu presencia en el mundo,
la misma irrealidad de tu sueño.
La vida, que no el tiempo,
porque el tiempo sea acaso
todo cuanto posees,
es decir, la ilusión de estar vivo
y disponer de todo.
El ángel, sin embargo,
te señala el camino.
Tú no lo sabes, pero ya estás muerto.
que te ofrece la vida.
Mas la vida
-recuérdalo- es tan sólo
esa fiebre instantánea que señala
tu presencia en el mundo,
la misma irrealidad de tu sueño.
La vida, que no el tiempo,
porque el tiempo sea acaso
todo cuanto posees,
es decir, la ilusión de estar vivo
y disponer de todo.
El ángel, sin embargo,
te señala el camino.
Tú no lo sabes, pero ya estás muerto.
Fuente: digitalplural.com.mx