En el fuego pondré siempre mi mano, que prueba es de mi fe para probarte, y bajaré contigo a los infiernos por arder más profundo…
El sueño del caballero
Sueñas, joven amigo, con las dádivas
que te ofrece la vida.
Mas la vida
-recuérdalo- es tan sólo
esa fiebre instantánea que señala
tu presencia en el mundo,
la misma irrealidad de tu sueño.
La vida, que no el tiempo,
porque el tiempo sea acaso
todo cuanto posees,
es decir, la ilusión de estar vivo
y disponer de todo.
El ángel, sin embargo,
te señala el camino.
Tú no lo sabes, pero ya estás muerto.
que te ofrece la vida.
Mas la vida
-recuérdalo- es tan sólo
esa fiebre instantánea que señala
tu presencia en el mundo,
la misma irrealidad de tu sueño.
La vida, que no el tiempo,
porque el tiempo sea acaso
todo cuanto posees,
es decir, la ilusión de estar vivo
y disponer de todo.
El ángel, sin embargo,
te señala el camino.
Tú no lo sabes, pero ya estás muerto.
Fuente: digitalplural.com.mx