Siete soles forman el solio del príncipe de los siete soles. Su cetro de oro es un haz de llamas de mil arreboles. Su rostro,…
EL POETA DE «ADELFOS» DICE AL FIN
Ya el pobre corazón eligió su camino.
Ya a los vientos no oscila, ya a las olas no cede,
al azar no suspira, ni se entrega al Destino…
Ahora sabe querer, y quiere lo que puede.
Renunció al imposible y al sin querer divino.
Ya a los vientos no oscila, ya a las olas no cede,
al azar no suspira, ni se entrega al Destino…
Ahora sabe querer, y quiere lo que puede.
Renunció al imposible y al sin querer divino.
Fuente: digitalplural.com.mx