A Antonio de Zayas Nadie más cortesano ni pulido que nuestro Rey Felipe, que Dios guarde, siempre de negro hasta los pies vestido. Es pálida…
EL POETA DE «ADELFOS» DICE AL FIN
Ya el pobre corazón eligió su camino.
Ya a los vientos no oscila, ya a las olas no cede,
al azar no suspira, ni se entrega al Destino…
Ahora sabe querer, y quiere lo que puede.
Renunció al imposible y al sin querer divino.
Ya a los vientos no oscila, ya a las olas no cede,
al azar no suspira, ni se entrega al Destino…
Ahora sabe querer, y quiere lo que puede.
Renunció al imposible y al sin querer divino.
Fuente: digitalplural.com.mx