"¿Son de esta luz los dioses? ¿Son ella nada más, o ella templando, mordiendo reticencias, destruyendo lo frío de la estrella, lo negro de las…
El muro
“El peregrino llega junto al muro,
ya sin aliento, apoya en él las manos
y la frente, buscando refrigerio:
más pronto las aparta, que unas manos
y una encendida frente
lo sostienen del otro lado.
ya sin aliento, apoya en él las manos
y la frente, buscando refrigerio:
más pronto las aparta, que unas manos
y una encendida frente
lo sostienen del otro lado.
Fuente: digitalplural.com.mx