En los montes, los valles y collados, de animales poblados, se introdujo la peste de tal modo, que en un momento lo inficiona todo. Allí…
EL HOMBRE Y LA CULEBRA
A una Culebra que, de frío yerta,
en el suelo yacía medio muerta
un labrador cogió; mas fue tan bueno,
que incautamente la abrigó en su seno.
Apenas revivió, cuando la ingrata
a su gran bienhechor traidora mata.
en el suelo yacía medio muerta
un labrador cogió; mas fue tan bueno,
que incautamente la abrigó en su seno.
Apenas revivió, cuando la ingrata
a su gran bienhechor traidora mata.
Fuente: digitalplural.com.mx